Los peligros del método McKinght

Entrenos en ayunas si, pero hasta un límite

Estos días ha salido a la palestra para el gran público, el método Michael McKinght, tras su reto de correr 160 km a pie en ayunas, con la sola ingesta de agua, sales minerales y potasio. Lo hizo en 18 horas y 40 minutos. Al ser en carrera a pie el impacto muscular fue muy superior que de haber estado las mismas horas en bici o nadando, aparte por terreno montañoso, con lo que castigan muscularmente las bajadas.

Varios médicos ya han salido a criticar el reto por los graves riesgos para la salud. Es verdad que Michael McKinght ha entrenado al cuerpo durante tiempo, pero para cualquiera que le intente imitar a pelo, sería una irresponsabilidad y debería saber los riesgos a lo que se expone. Esto son los 3 más destacados

– Riesgos hepáticos
– Riesgos graves de roturas musculares y lesiones
– Peores recuperaciones que pueden llevar a anemias severas.

Dicho esto entrenar en ayunas, sin hacer las burradas de McKinght, puede dar considerables beneficios. Sólo puedo hablar de mi experiencia personal, que considero muy positiva

Hace 6 años ( 2014 ) comencé a preparar un IM 70.3 con la intención de clasificarme a Kona. Partía con un considerable sobrepeso, unos 8 kg más de lo debido y tenía solo 8 meses para la cita. Venía de un año sin correr nada a pie por una fascitis plantar que fui dejando hasta que un mes antes comencé a tratarla, en en cuanto al deporte hacía 2 dias de bici y 2 de natación así como 3 de pesas.

Comencé a entrenar 3 días a la semana en ayunas, salía con un cafe solo y con azucar y por el camino llevaba sales minerales. Al final de las 13 sesiones de entrenamiento que hacía a la semana 5 eran en ayunas.

Al principio lo máximo en ayunas eran 2 horas de bici, pero a las tres semanas de comenzar a entrenar ya me puse en 4 horas de bici. Las intensidades eran muy bajas en torno al 60%, me acuerdo que en mis primeras 4 horas de bici en ayunas mi media fue de 28 km/h, y a un mes de la prueba en la misma ruta y a la misma sensación de intensidad me silieron 34 km/h, obviamente con los kilómetros extra por ir más rápido en el mismo tiempo. En bici llegue sólo un dia a las 6 horas en ayunas.

Las sensaciones al acabar los entrenos de bici en ayunas eran como de no haber hecho nada, en cuanto a fatiga. Al final logre bajar casi 7 kg.

También entrené en ayunas la salida larga a pie, entre 1 hora 20 y 1 hora 30, siempre por tierra a un ritmo en torno a 4:10/15. Pero a veces metía la salida de ritmo medio de 40 a 45 minutos sub 3:50. Igualmente las sensaciones eran de no llegar cansado.

Nadando metía un día en ayunas, entre 3000 y 3500 m, con algunos bloques de series, o el clásico entreno de 3000 palas continuo.

La experiencia fue muy positiva y porsupuesto recomendable.

Sin embargo, la curiosidad fue el día de la prueba, solo puedo resumirlo en una frase “Competí involuntariamente en ayunas”

La prueba el Eagleman fue un desastre, empezando dos meses antes cuando fui a reservar hotel y no había nada a 100 km a la redonda, viendome obligado a dormir en un coche.

La semana de la prueba desde que aterricé fue una sucesión de mala suerte, incluso tuve que correr sin freno trasero. El día previo y el día de la prueba el calor era como en Kona, así como la humedad. Sin dormir apenas 1 hora, dando vueltas en el coche, fui a la línea de salida, y desayuné lo previsto, así como la cena. Sin embargo el estar vagabundeando todo el día antes en el coche, a 40 ºC me hizo beber mucho.

La prueba era a la 6 de la mañana, pero yo salía 1 hora más tarde pues era una salida por tandas de GE, había que dejar boxes a las 6 am. Desde mi entrada en boxes hasta que dieron mi salida, tuve que mear 17 veces, por lo que literalmente salí vacio.

Los primeros calambres me dieron en el agua, donde pese a todo, logre salir primero de mi grupo 40-44 y mantenerme en cabeza hasta el km 45 del ciclismo. En el km 75 me mantenía en el grupo del 3 al 8 pero ahí exploté quedándome totalmente vacío y dando tumbos hasta la T2, finalmente acabe la carrera arrastrándome, en 1 h 58 minutos los 21 km, aunque mi intención era hacerlo en 1 h 22 minutos.

Obviamente corrí vacío a una intensidad del 100% y pasó factura.

 

 

 

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