Conociendo a Javier Hidalgo, de la silla de ruedas a Kona

Formado en USA como triatleta y operado de Sindrome Compartimental de las dos piernas, Javier Hidalgo menezó su Road to Kona hace 3 años.

El barcelonés Javier Hidalgo es uno de nuestros GE clasificados a Kona 2020, su historia y formación como triatleta se basa en los USA, donde vive y entrena para ser cada día mejor triatleta.

Hemos hablado con él para que nos cuente más de su vida

¿ Como decides irte a USA ?

Es algo que surgió sin esperarlo estando basado ya por America; me salió una muy buen oportunidad profesional y no dudé ni un minuto en tomarla. Si que debo reconocer que siempre me había llamado la atención experimentar vivir en Estados Unidos y, pese a que Miami nunca hubiese sido mi primera opción, ahora tengo que decir que estoy encantando de vivir aquí. La ciudad ha evolucionado mucho en los últimos años en términos de oferta cultural y de ocio y lo de no tener frio en todo el año, personalmente, me encanta!

Desde hace 11 años vivo por territorio americano; primero Ciudad de Mexico, para seguir un breve periodo en Buenos Aires y ahora Miami, donde llegué hace ya unos años y donde tengo la suerte de tener a mi hermano David y a su mujer Carmen, quienes siempre me aguantan y me apoyan.

¿ El triatlon, empezaste en España, cómo, cuándo y porqué ?

La verdad es que empecé con el triatlón tarde, hará como unos 6 años, aunque realmente siempre digo que llevo 3 años haciendo este deporte. Ahora te cuento porque.

Siempre he hecho deporte, pasé toda mi adolescencia subido a una bicicleta, compitiendo en mountain bike hasta los 18 años. Después de ese tiempo me desvinculé totalmente del mundo de la competición para centrarme en los estudios y en mi carrera profesional. Mi contacto con el deporte se basó en diarias visitas al gimnasio para mantenerme en forma.

Podría decir que todo empezó en Buenos Aires, donde viviendo por apenas unos meses antes de instalarme en Miami, no encontré un gimnasio cerca de casa y empecé a salir a correr. Jamas en mi vida había corrido, no llevaba reloj, no tenía referencias de tiempo ni distancia y, por supuesto, con las mismas zapatillas que usaba para ir al gimnasio. Un desastre, vamos.

Al llegar a Miami continuo corriendo de tanto en cuanto, ya algo más equipado, y le voy cogiendo el gustillo. Paralelamente, un par de buenos amigos, Oscar y Alberto, me empiezan a meter pájaros en la cabeza y como a mi, si me dices ven voy, me fui directo a comprar una cabra y me inscribo, sin pensarlo, al IM 70.3 de Miami: quedarían como unos 6 meses para la carrera y no sabía nadar, apenas había empezado a correr un par de meses atrás y llevaba años sin tocar una bici.

Entonces empezaron los problemas físicos: Cada vez que conseguía sacar un par o tres de días a la semana corriendo acababa con inexplicables dolores en la parte inferior de las piernas y sufriendo continuas fracturas por estrés en tibias, rodillas y hasta en el calcáneo. Evidentemente no pude competir en aquel Miami 70.3 y a mediados de 2015 fui diagnosticado con Síndrome Compartimental y me tocó pasar por quirófano.

Cirugía en ambas piernas que me tuvo 4 semanas sin poder moverme para después pasar otro tiempo en silla de ruedas hasta que fui capaz de volver a caminar, gracias a muchas horas de terapia física. No pude correr hasta al cabo de un año y todavía con dolores. Con todo y eso, en 2016 llegué a competir en algunos triatlones locales y en un par de 70.3, aunque quizá debería decir que me arrastré en aquellas carreras. Pero claro, había que amortizar la inversión de las nuevas bicis que se me ocurrió comprarme meses atrás estando todavía en silla de ruedas: Fue mi forma de decirme que me recuperaría.

En 2017 todo cambió gracias al que hoy sigue siendo mi entrenador y que ya se ha convertido en un gran amigo: Ivan Muñoz. Fue entonces cuando considero que empecé a hacer triatlón de verdad. Entrenando de manera estructurada, con un plan que realmente se adapta a mis necesidades y con alguien que me enseña y me guía en todo momento.

En estos 3 años hemos competido en ocho IM 70.3 consiguiendo 7 primeros lugares y un tercero, siempre como GE. Además, todos estos años hemos incluido varios triatlones sprint y olímpicos, locales y nacionales, disputando siempre la clasificación general, junto con los Elite. Y todo ello teniendo que parar unos meses por un “problemita” cardiaco que me apareció y que me mandó de nuevo al quirófano en Enero de 2018… Gracias a aquello mi corazón ya no se pone a 245 pulsaciones estando en el sofá tranquilamente.

¿ Allí a que te dedicas y como compaginas tu vida con el triatlon ?

Tengo la suerte de hacer algo que me gusta, marketing y comunicación, trabajando en un gran grupo de publicidad. Y bueno, pese a que mis horarios están supeditados a mi agenda laboral, me las suelo arreglar para poder sacar los dos o incluso 3 entrenos que tengo cada día.

Claro, muchos de esos días me toca levantarme a las 5 de la mañana para mi primer entreno y empezar el último a las 7 u 8 de la noche. Clave para ello es mi situación personal. No tengo mujer ni hijos así que lo que me toca sacrificar es mi vida social, siendo casi nula.

¿ Te has clasificado a Kona 2020, donde y cómo fue la carrera ?

Así es, clasifiqué en mi última carrera de este año, IM 70.3 Shanghai, uno de los pocos medios que todavía ofrece plazas para Hawaii. Lo que ahora toca es ver si realmente estoy listo para llegar con garantías a una prueba tan exigente. Hay que tener en cuenta que nunca he hecho distancia Full, Kona sería mi debut… pero si ni tan solo he corrido una maratón. Vamos a ver cómo va el año y en función de eso decidiremos si nos lanzamos o no.

Respecto a Shanghai, es una experiencia única por todo lo que conlleva: viaje, cultura, comida, atletas de todas las nacionalidades, etc. Además, la organización fue excelente, aunque no hubiese estado mal que pusiesen algún juez adicional para controlar ciertos pelotones.

Particularmente me resultó una carrera “fácil” si la comparo con otros 70.3 donde he competido. La temperatura fue ideal para mí; amanecimos con unos 13 grados y en la carrera a pie debimos rondar los 22. El recorrido no tiene mucha (o ninguna) complicación: Nadada wetsuit legal en lago, bici plana en una autopista perfectamente asfaltada y cerrada al tráfico, aunque con más viento del que me hubiese gustado. Una carrera a pie también plana, bordeando el lago donde se nada previamente y siempre con sombra. Sí que es cierto que la dureza de la prueba viene por el nivel de los participantes, tipos rápidos buscando clasificar a Kona.

Objetivos 2020

La verdad es que mi meta es continuar entrenando al mismo nivel que durante estos últimos dos años: seguir aprendiendo, conociéndome y disfrutando de este deporte. Si consigo eso, no me cabe la menor duda de que los resultados llegarán, algo que es secundario. Me tomo cada carrera como un premio al trabajo hecho. Me siento satisfecho si realmente lo doy todo en la carrera y no me dejo nada.

Respecto al calendario, por el momento solo he confirmado mi participación en el Challenge Cancún del mes de Abril. Pero seguro que en las próximas semanas se van ocurriendo cosas!

Cuéntanos como son allí las cosas para entrenar, quien te entrena, ¿ hay mucha gente, tráfico, caminos …?

Para gustos colores. Particularmente me encanta Miami para entrenar. La ciudad de Miami cuenta con varias piscinas al aire libre y climatizadas, todas ellas publicas, pistas de atletismo gratuitas, trails para mountain bike y hasta zonas de pesas libres en distintos parques. Todo el mundo hace algo de deporte en esta ciudad… es lo que tiene poder ir a la playa todo el año, la gente está en permanente operación bikini.

Específicamente para triatlón es un lugar muy recomendable: Tenemos un clima que nos permite salir al exterior 365 días al año, aunque el calor es exagerado en varios meses del año, llegando a los 35-37 grados con 80s y 90s % de humedad. No tenemos nada de montaña, ni repechos, pero aquí siempre hay viento y eso curte, te lo aseguro. Es fácil hacer una salida de bici de 120-150 kilómetros donde no has dejado de dar pedales ni un metros. Tenemos zonas para rodar con relativa seguridad, como es la zona de Homestead o de Key Biscayne, con buenos carriles bici o con baja frecuencia de coches.

Para correr es un autentico paraíso, sobre todo por las vistas y recorridos que puedes hacer. Por lo que respecta a la nadada, además de las piscinas publicas, siempre puedes ir a nadar al mar, aunque eso no va mucho conmigo, me niego a ir! Cada pocos días aparecen noticias e imágenes de tiburones en la zona de Miami Beach, de vez en cuando cocodrilos en la playa de Key Biscayne y hasta sacaron una serpiente piton de la bahía de Miami el pasado mes de septiembre, justo delante de mi casa!

¿ En cuanto a sponsor como GE destacado e n USA cómo vas ?

Pues no sé si te va a sorprender mi respuesta o no pero… en estos últimos 3 años, donde los resultados han acompañado, no me han regalado ni un gel. No he tenido el patrocinio de ninguna marca. Supongo que el hecho de no salir a buscar habrá influido en algo.

Afortunadamente esto ha cambiado recientemente y la gente de la tienda de bicicletas Peloton Key Biscayne ha empezado a apoyarme. Para 2020, me van a ceder una fantástica BMC Timemachine además de ropa y material. Oye, y si sabes de alguien más tú me avisas, eh! 😉

¿ La comida, allí supongo que carne barata y vegetal caro… que dieta sigues ?

Así es, la comida basura es barata y la comida de verdad es cara.

Sin embargo, dejando de lado el tema precio, en las grandes y medianas ciudades hay grandes supermercados orientados a lo biológico (aquí lo llaman orgánico) y encuentras comida de verdad, o al menos eso nos venden. También, concretamente en Miami, todas las semanas hay varios mercados de los granjeros de la zona y puedes comprar todas frutas, verduras y granos que quieras a un precio más que razonable. Realmente, en Estados Unidos, se puede comer de manera muy saludable aunque puede ser cierto que toque rascarse el bolsillo más que en otro países.

En mi caso, me gusta decir que no sigo una dieta y que sigo unos hábitos alimenticios saludables: la base de mi alimentación son las frutas y las verduras, las acompaño con cereal y granos, bastante legumbre y tubérculos, huevos y lácteos siempre bajos en grasa y algo de pescado. No acostumbro a comer carne, prácticamente la he eliminado. Nada de alcohol, refrescos, azucares añadidos, bollería, salsas… en definitiva, ningún alimento procesado. Ademas, no tomo ningún tipo de suplemento exceptuando aquellos necesarios por cuestiones logísticas, como son los geles en las carreras o las barras (las menos procesadas posibles) en los largos entrenamientos de bici.

Un punto muy importante en mi alimentación es, además de los alimentos que ingiero, cuando los ingiero y el modo de hacerlo. Algo que sin duda ha influido positivamente en mi rendimiento de este año. Todo ello gracias a haber empezado a trabajar con Daniel Escaño (basado en Madrid), un genio en esto de la nutrición deportiva, y quien me ha dado todas las herramientas necesarias para yo mismo incorporar a mi rutina los hábitos que mejor se adaptan a mis necesidades.

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