El incomprensible caso del ciclismo menguante y el triatlon creciente

Mientras las mejoras tecnológicas avanzan, el triatlon se beneficia de ellas y el ciclismo se hace cada vez más lento.

Una vez pasado el Tour de Francia, carrera que sigo año a año desde 1985, un dato me ha llamado poderosamente la atención, la media sacada en la única CRI del Tour, en Pau sobre 27,2 km donde el vencedor Alaphilippe invirtió un tiempo de 35:00 es decir 46,63 km/h

Se puede decir que el Tour de Francia es al ciclismo lo que Kona al Triathlon, el escaparate de las novedades técnicas y de los avances en aerodinámica, estudios de rendimiento y demás gadget para recortar segundo a segundo el tiempo en las cronos.

Un dato es irreputable, los avances aerodinámicos, la mejora de los materiales, y los avances en eficacia de las bicicletas de última generación frente a lo que había en los años 90 es abismal. No tiene nada que ver lo de antes con lo de ahora en sentido beneficios de todo tipo. Aparte la tecnología colateral, cascos, ropa aero, entrenamientos, nutrición en crono …..

Con todo esto, un fenómeno extraño es evidente: mientras que en el triatlon esos avances tecnológicos se han traducido en una mejora sustancial de tiempos, en ciclismo los tiempos son cada vez más lentos.

Tomando como referencia el IRONMAN de Hawaii donde el recorrido ciclista cada año es el mismo, pero en el que el viento influye mucho, la evolución si ha sido acorde con la evolución tecnológica. Extrañamente en el ciclismo tomando de referencia las cronos del Tour de Francia, que no los prólogos ni cronos por equipos, la evolución ha sido inversa a las mejoras técnológicas.

Triathlon

En 1989 el segmento ciclista más rápido en Kona fue el de Mark Allen y Dave Scott, ambos haciendo toda la carrera juntos marcaron 4:37:52 es decir a un promedio de 38,87 km/h. Después los avances tecnológicos fueron llegando, Thomas Hellriegel en 1996, marcó 4:24:50 y ya con una cabra similar a las de hoy, una Kuota, en 2006 Norman Stadler marcó un registro de 4:18:23.

Despues las cabras dieron un giro de tuerca en pos de la excelencia así como el resto de componentes con el boom del triatlon fue en 2012, algo que hizo que cada vez más triatletas bajaran en un mismo Kona de las 4:27:00, diez minutos menos en el 89.

Y así se llega a 2017 donde Wurf consigue 4:12:54, siguiendo con la gran revolución de 2018, donde los registros se pulverizan ante un día historico en 40 años en el que no hubo viento; los 4:09:06 de Wurf supuso una media de 43,36 km/h además de un gran puñado de hombres bajando de 4:15:00 daban cuenta de la evolución del ciclismo en triatlon, sin duda gracias a los avances tecnológicos y mejoras de métodos de entrenamiento.

Ciclismo

Fijándonos solo en las CRI sin contar los prólogos del Tour. En 1989 Greg Lemond establecía la crono más rápida de la historia con diferencia, a ella llevó una aportación fundamental importada del triatlon, los acoples en el manillar. Bien es verdad que fue una crono llana favorable y corta en París, sacó en 24,5 km una media de 54,55 km/h

Después llegó la época de Miguel Indurain, quien con una posición anti-aerodinámica, si la vemos hoy en día, batió todos los records habidos y por haber.

Ya en 1990 crono de Epinal de 61,5 km, marcaba Raul Alcalá un tiempo de 1:17:05 a 47,87 km/h. La presentación de Indurain fue en 1991 crono de Macon sobre 57 km su tiempo 1:11:45 a 47,67 km/h. Pero en 1992 dio una paso más y muy serio 4 km/h más de un plumazo, en su posición iba tan encogido que parecía que le faltaban 3 tallas, fue la crono de Blois de 64 km con 1:13:21 a 52,31 km/h  y así  año tras año hasta su último triunfo 1995 crono de Seraing sobre 54 km donde sacó 50,41 km/h

En 1996 crono de Budeos 63,5, Jan Ullrich hizo 1:15:31 a 50,45 km/h, entonces llegó la época Lance Armstrong con varios avances tecnológicos y mucha cadencia; cronos como la de 1999 en Futuroscope 57 km en 1:08:17 a 50,09 km/h y la crono de Friburgo del año 2000 con 58,5 km a 53,98 km/h fueron también estratosféricas.

Todas ellas, menos la de Lemond en París fueron cronos durísimas, más que las de ahora, con repechos, cotas, curvas y cotas

En 2002 la crono de Lorient 52 km de Botero en 1:02:18 a 50,08 km/h, fue durisima. En 2003 David Millar en Nantes sobre 49 km a 54.36 km/h.

Después con el cambio de las nuevas cabras en 2012 el ciclismo ha visto una degresión, siendo la crono más rápida la de Perigueux en 2014 sobre 54 km vencida por Tony Martin a 48,83 km/h.

La caída libre ha llegado a esta edición de 2019, al ser la más reciente se puede dar algún detalle más; tras un día de descanso y tres días previos de paseo a dos manos, incluído el bochornoso espectáculo del primer día de los Pirineos, se llegaba a la crono de Pau de apenas 27,2 km con las fuerzas muy enteras. Se había preparado por todos los grandes como si de un mundial de CRI se tratara. El vencedor Julien Alaphilippe invirtió un tiempo de 35:00 es decir 46,63 km/h.

Me atrevería a decir con la cabeza bien alta, que con sus bicis propias que usan en los triatlones, Wurf, Sanders, Kienle, Frodeno, Dreitz y algún otro hubieran luchado por el Top10 de esa etapa.

Tiene que haber una explicación a esto, a mi sinceramente se me escapa, ojala alguien pudiera darla aunque sea por Redes Sociales

 

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