Pakillo Fernández, asumir una debacle para renacer con humildad

Pakillo Fernández Cortés se sincera para Triatlon Channel con humildad y ganas de reemprender el vuelo

Tras un año negro, pakillo escribe estas líneas sobre su calvario.

Empezaré por el final diciendo que la temporada en cuanto a resultados ha sido posiblemente la más desastrosa de mi carrera, pero llena de aprendizajes una vez más.

Como bien sabéis, siempre he sido bastante anárquico con los entrenamientos y siempre me ha gustado disfrutar entrenando, incluso a veces poniendo en riesgo competiciones. Disfruto del entrenamiento al 100% y siempre me cuesta decir “hasta aquí!!”.

pakillo  ¿ Porqué digo esto? Pues porque en Octubre del año pasado decidí dejar de pensar por mí mismo en mis entrenamientos y confiar todo a un entrenador que conociese mi forma de ser y mis manías. Me puse en manos de Jaime M. de Luarca y así lo hicimos. Una persona que puso todo lo que estaba de su mano para ayudarme a seguir creciendo como triatleta y que desgraciadamente en este año tan complicado no hemos tenido recompensa.

El objetivo era claro. El Ironman de Lanzarote se me antojaba como una meta doblemente ambiciosa, ya que en 2015 por motivos económicos no me fue posible estar allí, y por lo que supone preparar este IM. Para ello trabajé más centrado y profesional que nunca y mimé cada detalle al milímetro como antes nunca había hecho, pero uno se me escapó. Un cambio de calzado en un entrenamiento importante me fastidió el poplíteo y el rotuliano y por segundo año consecutivo y a dos semanas de Lanzarote, tuve que parar por completo. KO.

A partir de ahí, me centré en recuperarme sin prisas y poder disputar el Half de Oravaman en Slovaquia al cual me habían invitado meses antes. No podía fallar y tenía que estar allí ya que la carrera me motivaba especialmente por su dureza y su entorno. (3 semanas de entrenamiento por delante que terminaba con triatlones Sprint durante los fines de semana para afinar el motor)

Otro bache más. Después de liderar la carrera hasta el km 60, donde fui alcanzado por Marcel Zamora, en el descenso de uno de los puertos cuando marchábamos juntos, me fui al suelo y tuve que retirarme de la competición. Otro palo anímico más que no frenó mis ganas de preparar IM Mallorca.

pakillo-2Con 8 semanas por delante, intenté de todas las maneras posibles llegar a Mallorca en las mejores condiciones físicas posibles, pero por problemas personales, mi cabeza estaba ocupada en otras cuestiones que poco/algo tenían que ver con lo deportivo. Salía a entrenar con la mayor ambición del mundo, pero al llegar a casa y relajarme, volvían. Una vez allí en Mallorca, sin fuelle desde la natación y con una cabeza centrifugando a miles de vueltas por minutos, decidí/decidió retirarme de la competición completamente desfondado en el km 20 del ciclismo. KO.

Momentos jodidos. Terminar así una temporada llena de sin sabores en varios aspectos me costó digerirlo y tuve que optar por solucionar mis problemas. Por eso casa mañana salía a pedalear sin pensar en nada y sin reloj, solo por el simple hecho de intentar volver a disfrutar de lo todo lo que me había hecho llegar hasta aquí. En estos días podéis imaginaros la cantidad de cosas que me rondaban la cabeza, pero solo me importaban 2 cosas. La primera volver a sentirme triatleta y la segunda seguir ayudando a crecer a mi club de triatlón, el Trampolín triatlón.

Con esto en mente y con pocos recursos para poder seguir compitiendo de manera “semiprofesional” , me rondaba la idea de dejar la competición al alto nivel y enfocar mi camino de otro modo. Una decisión dura pero inevitable, al menos hasta que….. el destino hablar por ti.

Yo siempre he dicho que “todo llega para el que sabe esperar “ y en este caso no pudo tener mejor aplicación. El mismo día que hablé con mis más allegados de mi posible decisión, un amigo me pidió tomar un café con él. De ahí, salió lo que ahora es mi nuevo proyecto deportivo gracias a Entrenamiento.Pro (centro de valoración y control del rendimiento).

Con un horizonte ahora mucho más claro y con objetivos ya definidos, empiezo un 2017 con la motivación de aquel juvenil de Almendralejo de hace 17 años. Con nuevos métodos de entrenamiento, con una nueva mentalidad deportiva y con un grupo de profesionales a mi disposición que me exigirán el 200%.

No puedo acabar este post sin mencionar a gente importante para mí que me ha apoyado en lo personal y en lo deportivo en todo este 2016.

A Luarca por todo, a Xavi Llobet por no dejar que me falte material, a todos mis amigos y familiares, y a todos los colaboradores/sponsor que han estado cerca en los momentos jodidos.

Gracias por tanto. “

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