Sonia Bejarano, mujer de un IRONMAN, historia de un record

Sonia Bejarano nos cuenta su visión y aportación al record de la hora de Jaime Luarca

Sonia Bejarano, mujer de un IRONMAN, ha estado con su pareja en los momentos clave, uno de ellos fue el record de la hora que consiguió en Palma, un paso más en su preparación a Kona. Ella misma se involucró en el proyecto y ha sacado las siguientes conclusiones:

download-2 download-3 download-4 downloadHace dos años que Jaime se compró una bici para pista. Siempre le ha gustado mucho esta disciplina, sin embargo, la falta de tiempo le ha impedido acercarse a este medio como hubiera deseado. Negocios, trabajo, competiciones… sepultaron su bicicleta de pista durante 24 meses, pero cuando estuvo a punto de venderla, un viaje formativo a Manchester con Retul y Alphamantis, volvió a encender un espíritu dormido en él. Al subirse por primera vez al peralte de un velódromo una sensación le invadió. El equipo Sky entrenaba allí, al igual que otros muchos usuarios de diferentes edades, y Jaime trajo de allí un único lema “keep pedaling” y una idea en su cabeza por forjar.

En este punto, ante la falta de tiempo de Jaime, Andrés Diaz comenzó a encargarse del desarrollo de Alphamantis y a compartir una información que sin saberlo, sería crucial en un reto aún no planteado.

Empezaron las primeras visitas al velódromo de Galapagar, por fin más abierto al uso público y en abril de 2016 entra en casa inundándola con la idea de batir el record de la hora en junio. Apenas 2 meses de preparación específica por delante pero con todos los trámites por fin cerrados, Jaime empieza a ilusionarse y a meter una sesión semanal en pista, quizás poco, aunque bien supone cierto esfuerzo y sacrificio cada entrenamiento; pago de tasas por uso mediante un sistema muy poco ágil, 90´de desplazamiento y cuadrar tus horarios con los disponibles de la instalación.

En definitiva, modifica de tal manera tu rutina que no puede permitirse acudir todo lo que quisiera. Él sigue saliendo en bici con el club X3M aunque se nota más fuerte rodando y también me acompaña en algunos entrenamientos a pie (ayudándome y tirándome en las series). Sus competiciones de triatlón siguen adelante; 4º de la general (y 1º de su GGEE) en el Triatlón Ciudad de Cáceres y también buen resultado en el clasificatorio élite de Madrid y según avanza mayo empieza a meterse más en serio con las series de pista. Cuida el material y lo testa en el velódromo de Galapagar con Alphamantis y Andrés Díaz y también con Yago Alcalde para la revista Triatlón.

La decisión de acudir al Palma Arena no es fortuita, además de las facilidades que la federación y Joan Llaneras brindaron para este reto, se cuidaron otros aspectos:

-Homologación de velódromo cubierto de madera: la única opción posible era el Palma Arena de Mallorca. Hay otros velódromos de madera como Horta, pero descubierto.

-Superficie del velódromo. La madera resultaba más eficiente, más rápida, que otros materiales como el cemento.

-Altitud. A más altitud, menos densidad del aire y menos resistencia opone al avance. En este caso, el Palma Arena está a nivel del mar pero aun así es un buen velódromo.

-Condiciones meteorológicas. Llaneras, aconsejó a Jaime sobre las fechas idóneas para plantear este record. Los días entre junio y julio serían los adecuados, el calor dilata las partículas de aire disminuyendo su densidad siendo así su resistencia menor. (Según algunos ciclistas de pista, carreras previas en el velódromo crean una atmósfera favorable al avance)

-Material (casco, bici, zapatillas, mono, ruedas, cubiertas, manillar). Nada se ha dejado al azar, se ha comprobado cada pieza comparándola con otra; desde las zapatillas de cordones frente a las de velcro de triatlón, hasta diferentes cascos y mono fabricado por Virklon exclusivamente para este record. Jaime usó rueda trasera lenticular Hed y Hed de palos delantera de tubular (Vittoria Pista 22) y manillar Hed Cliplite

-Desarrollos. La elección final fue 53/15. A partir de otros records de la hora, se estima una cadencia idónea entre 95 y 102 rpm. En los primeros entrenamientos Jaime llevaba un 48/14 que le suponía ir a 105 rpm en una superficie de cemento cuando entrenaba a 43km/h, lo que significaría tener que aumentar esta cadencia en una superficie de madera al aumentarse la velocidad de desplazamiento.

-Posición CDA. Muy trabajada desde hace 12 años. El triatleta de larga distancia, al competir sin drafting, debe ser lo más aerodinámicamente eficiente posible y Jaime siempre se ha interesado en este aspecto. Trabajando año a año su posición y mejorándola en estos últimos meses ha logrado rodar con 78kg de peso y 1´83m de altura, con un CDA (coeficiente aerodinámico) de 0,20, siendo el de Wiggins de 0,19 y el de Indurain, aproximadamente, 0,28.

-Técnica. Con solo 10-14 sesiones en pista Jaime no ha podido adquirir otras destrezas necesarias en la pista. Alrededor del velódromo hay dibujadas dos líneas, una negra inferior y una roja superior. Lo idóneo es ir pegado a la negra para recorrer menos metros pero esto también supone una destreza añadida y concentración que debe adquirirse. Pequeños trucos como separarse levemente de la línea negra para “apurar” más en la curva, podría suponer centímetros en cada vuelta y metros al cabo de 180 vueltas.

-Estrategia y gestión de carrera. Gracias al conocimiento de sí mismo y al estudio de las gráficas de watios generadas durante los entrenamientos por los pedales PowerTap, Jaime fijó un límite en 300 watios que no debería superar, salvo en los últimos minutos de prueba. En los compases iniciales, esta tarea era complicada pues se sentía eufórico y muy bien de forma, pero las órdenes eran claras y desde fuera las decisiones tomadas con objetividad por Andrés Díaz y por mí. Al no disponer Jaime de información numérica a voluntad, debía fiarse de nuestras indicaciones y acatar estas decisiones objetivas pactadas de antemano. Los tiempos de vuelta que debíamos manejar eran 20”2 para batir el record más ambicioso y Jaime estuvo clavando las vueltas aparentemente sin problemas. La prueba se dividió en 5 bloques de 12´ con instrucciones claras y a un ritmo constante que solo varió para incrementarse en los últimos 5´de prueba donde empezó a rodar a 19”5 por vuelta con una velocidad acumulada de 45km/h.

-Hidratación y dispositivos electrónicos visibles, no permitidos durante la prueba. En este tipo de tentativa no está permitido llevar bidones ni beber durante el trascurso de la misma. Tampoco está permitido llevar visibles sensores de watios, velocidad, pulso o cualquier display que de información al deportista. Si está permitido recibir información del entrenador , previa autorización, a pie de pista.

-Conocimiento del reglamento. Antes de abordar cualquier tipo de prueba es necesario conocer el reglamento en su totalidad. En este caso Jaime se cercioró de que todos los componentes de su bici cumplían con la normativa vigente (norma 3:1) para no tener sorpresas en el momento de la revisión de los jueces. Otro punto del reglamento interesante, es conocer que para batir el record, al menos debes superar en un metro el registro anterior y que una vez suena el disparo que indica la finalización de la hora, debes completar la vuelta en curso para que mediante fórmula matemática se establezca el espacio recorrido de esa vuelta que no pude completarse.

-Objetivos. El principal objetivo era batir el record de su grupo de edad 40-44. Sin embargo, ese record de 41,8km, en manos del mallorquín, Miquel Febrer (que acudió al Palma Arena a animar), fue establecido con normativa antigua, que exigía bicicleta de tubos cilíndricos (menos aerodinámica), por lo que un objetivo ambicioso en mente, era batir o acercarse al record del grupo 35-39 fijado en 44,42km por el vasco Ibon Urtiaga. Finalmente, Jaime fijó el nuevo record 40-44 en 45,05km materializando un sueño y dando pie a otro posible reto futuro porque de momento su preparación y su cabeza ya están centrados en octubre de 2016. See You in Kona, Hawaii.

FOTOS: Joan Ramón Oliver

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