Llega el doping tecnológico

La UCI a punto de condenar el primer caso de doping tecnológico de la historia, pero en triatlón ya existía desde hace unos años, aunque nunca cazado por las federaciones.

motorLo que se lleva oyendo desde hace unos años, cada vez más fuerte y constante está a punto de convertirse en realidad. Una vez más desde esta casa cada vez más convencidos en estos temas de dopaje que … ” Cuando el río suena algo de agua lleva “. Lo más triste en este caso es que la supuesta tramposa tuviera solo menos de 23 años.

Según publica el portal de Yahoo.

“Por primera vez en la historia del ciclismo se podría asistir al primer caso de dopaje mecánico, en forma de la colocación de un motor en una bicicleta. La Unión Ciclista Internacional (UCI) emitió un comunicado anunciando que la bici de la belga Femke Van den Driessche fue apartada del Mundial Sub’23 femenino de Ciclocross, disputado en Zolder (Bélgica), para ser investigada por esta sospecha.

Uno de los comisionados de la federación belga, Jos Semts, confirmó lo siguiente: La UCI ha inspeccionado la bicicleta de Femke que estaba en el box de material con una especie de tablet. Inmediantamente, la han precintado y se la han llevado. Entonces han intentado desmontar la caja del pedalier, una pieza que normalmente sale muy fácil, pero no se podía sacar. Finalmente, ahí han encontrado el motor”.

Sin embargo este doping tecnológico, probablemente tenga su origen antes que en el ciclismo en el triatlon. No precísamente con motores, sino lo que hace años denominamos doping textil, triatletas utilizaban el textil para sacar ventaja.

El tema consistía en fabricarse un doble neopreno a medida y ponertelo debajo del neopreno original, algo con lo que se conseguía el efecto de ir volando por el agua doblando tu flotabilidad. Incluso, aunque este caso puede que sea un mito urbano, escuchamos de un proyecto pionero utilizando una tabla de natación cortada a la mitad pero de forma transversal y colocada en el pecho poniendo encima el neopreno, aunque fue un intento ineficaz.

Por último la evolución del doping textil llegó al caso más ventajoso en carreras sin neopreno. En dichas pruebas la ecuación de piel a lo que veía el resto de la gente era: mono de competición + neopreno cortado a medida + traje trampa = a 6 sg por 100 metros. TOTAL casi 4 minutos en un IRONMAN.

En fin, personalmente me jugaría lo que fuera a que en triatlon aparte de doping textil, hay doping tecnológico. Recomendaría a los jueces o federaciones que ante cualquier rumor por leve que sea, que alguien va con un motorcillo, lo comprobasen. Una característica de los tramposos es que tarde o temprano la conciencia les puede y acaban contándolo a alguien.

FOTO: taringa.net

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