Muy personal, entrevistando a Cesar Varela

Anton Ruanova entrevista a Cesar Varela, uno de nuestros grandes entrenadores.

cesar varela30 años como entrenador, una vida dedicada al deporte. César Varela hace bueno el tópico de “más que un entrenador”, alguien que sobrepasa la línea de planificador para llegar hasta el corazón del deportista pasando por su mente. Ha sido entrenador olímpico en las cuatro ediciones en las que el triatlón ha estado presente en la gran cita del deporte mundial. A su lado han crecido triatletas como Iván Raña, Clemente Alonso, Mario Mola, Carlina Routier, Marina Daimlancourt,… Además, es orgulloso esposo de Bea y padre de Óscar y Abril.

Has sido entrenador olímpico en Sidney´00, Atenas´04, Pekin´08 (Iván Raña) y en Londres´12 (Mario Mola y Marina Daimlancourt). Diferentes deportistas y diferentes realidades y ambiciones. ¿Con qué te quedas de cada JJ. OO?

Vaya por delante mi actitud crítica con las estructuras olímpicas, pero entiendo que no toca ahora ese debate. En el plano deportivo deberían ser la culminación de un camino largo, que es lo que se disfruta. Sidney con Iván de 21 años fue la valentía del superdotado, Atenas una especie de bofetada por ir de favoritos, con un intento de trabajo en equipo que ese día no funcionó. Pekin una cierta revancha, con un enorme trabajo previo de Iván que no tuvo todo el premio merecido, y Londres por una parte la satisfacción del deber cumplido con Marina y con Mario, y por otra el fastidio de la lesión que impidió a Iván clasificarse.
Hace poco has empezado a entrenar a un triatleta brasileño, Paulo Roberto Maciel. Tiene un camino complicado en su lucha por estar en Rio, pero sabemos que no le faltan ganas y determinación.

¿Cómo estás viendo a Paulo y qué evolución crees que puede tener?

Colaboro a distancia con Paulo por tu propia recomendación, porque lo tratas directamente en Brasilia. (y le veo la carita de cansado un par de veces por semana, por Skype) Ya sabes que de otro modo no me hubiera liado en esto. Tiene un perfil deportivo y actitudes que me ilusionan para ayudarle en sus retos, aunque las probabilidades de estar en Rio son pocas por ahora. También tendría un futuro en la media distancia.

Es evidente su amplio margen y necesidad de mejora en carrera, que es su segmento más débil. Pero es buen nadador y ciclista. Espero tratarlo en directo cuando venga por España. Con un año más el panorama sería mucho más favorable para sus objetivos. Es una de las premisas de este negocio: los tiempos de mejora personal tienen su propio calendario. “Time, it needs time” que dice la canción. Por otra parte me sorprende la debilidad del programa de preparación olímpica de Brasil.

Albert Moreno y Miguel Ángel Fidalgo son dos triatletas de media y larga distancia con los que tuve el placer de conversar para Train2Go. Ambos acumulan talento y tesón aunque son muy diferentes. A uno casi hay que frenarlo (Albert) mientras que a otro necesita acabar de creerse sus prestaciones (Miguel Ángel). ¿Qué objetivos tienen para este año y hasta donde crees que pueden llegar a medio plazo?

Albert quiere afianzarse en el calendario de 70.3, hacer buen europeo y mundial, hacia final de temporada quizá se anime a una larga distancia, sin mucha presión. Está saliendo de una lesión que le impedía correr. Con paciencia y mucha cabeza lo aprovecha para mejoras en bici y en agua. Además sigue con sus estudios superiores.

Miguel también está terminando su segunda titulación, y entrenando de forma muy consistente. Después de su primer verano como fondista, ha hecho un invierno paciente y sin problemas. No se obsesiona con Hawaii, porque todas las competiciones de media y larga de buen nivel suponen todavía un reto. Estoy seguro de que este año confirmará su progresión hacia el máximo nivel.
Como comentas son personalidades y físicos diferentes, pero con ambos mantengo la confianza y buena comunicación. Saben que no solo se trata de ganar premios, sino de un crecimiento personal guiado por sus ilusiones y siempre con trabajo paciente. (son palabras fáciles de escribir, pero que cada día malo y con dudas ellos las hacen realidad)

Qué factores crees más trascendentales para alcanzar el nivel máximo, como se reparte la condición genética y el trabajo, en cantidad o calidad.

Una buena base genética es imprescindible en deportes de resistencia para estar en alto nivel absoluto. Sin embargo a escala más local se puede sacar partido de unas condiciones medias, con un trabajo paciente que se va acumulando en años. La calidad no es lo mismo que intensidad alta. Especialmente en la juventud interesa dedicar meses en la temporada para hacer base, porque el volumen fácil es muy provechoso según cuándo y para quién.

Aunque las estadísticas aportan datos indiscutibles por mi parte intento ver cada caso personalizado. Un origen, una edad, unas condiciones de trabajo, unas ilusiones, y el entorno para evolucionar hacia los objetivos. Entonces con suficiente tiempo podremos hacer estimaciones y decir: “es probable que alcances este nivel”, o “hace falta trabajo técnico” “te faltan condiciones genéticas” o “ahora te falla la constancia y sacrificio”, etc.

Todos hemos visto chicos o chicas que ahora no se implican lo suficiente por estudios o falta de convicción y al año siguiente “se ponen las pilas”, dedican las horas y el interés necesario y rompen una barrera que los pone en el camino de su máximo posible. Y eso ya es alto rendimiento, aunque no alcancen una convocatoria internacional.
Lo penoso son casos de buenas condiciones echadas a perder por conformismo o ignorancia del entorno, y bastante peor en el caso contrario, jóvenes que dejan estudios empecinados en un imposible.

Esa frase de “el trabajo hace milagros” debería ir acompañada de la mayor concreción: qué tipo de trabajo y qué milagros se podrían conseguir, y sobre todo ¿cuánto tiempo? Que la prisa no es amiga de los deportes de fondo.

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