Handicaps de Rendimiento II

Familia, suplementación y dinero Handicaps finales de Rendimiento.

Tras la edad y el trabajo otros Handicaps de Rendimiento afectan nuestras actuaciones en las carreras.
Así uno de los más importantes es el Handicap de la Familia, para este hay infinidad de situaciones que sería imposible enumerar. Comenzando con una familia simple, es decir triatleta más pareja, aquí el rendimiento varía según la modalidad:

*Triatleta + pareja a la que no le gusta el triatlon = problemas a la hora de entrenar, por lo tanto perjuicio en el rendimiento. Muy probablemente ese triatleta llegue un momento en que tenga que elegir ente su pareja o el triatlon.
*Triatleta + pareja que comprenda el triatlon y lo respete= no supone un Handicap de Rendimiento muy grande, pero sí lleva tiempo, con lo que su descanso se verá afectado al tener que dedicarla tiempo.
*Triatleta + triatleta sería la situación perfecta pues los dos harían lo mismo y se complementarían. Muchas son las parejas de triatletas que existen.

Por otro lado está la familia con hijos; es aquí donde las combinaciones son infinitas, desde uno a varios hijos, de hijos que no dejan dormir a hijos santos, hijos sanos a hijos que suelen ponerse enfermos…. Un denominador común está presente en todos ellos, son Handicaps de Rendimiento. Sea cual sea su forma de ser, siempre tendrán algo que te prive de una sesión de entrenamientos, de acudir a una prueba o simplemente de descansar.
Dentro de esta situación hay profesionales, pero claro hay que ver en que circunstancias, mujeres dedicadas a ellos al 100%, o casos como por ejemplo el de uno que nos llamó mucho la atención Henning, que aparte de la mujer cuenta con una niñera triatleta, que se la lleva a todos los lados.
Aun así la mayor parte de los mortales con hijos, cuentan con serios Handicaps de Rendimiento, un ejemplo muy significativo es el de Jose el sonrisas, un triatleta afincado en Majadahonda que los fines de semana es cuando tiene el tiempo para hacer bici, pero tiene que salir a las 5:30 de la mañana para hacer 3 horas, ( al principio hasta que hay luz por polígonos iluminados, y en invierno a bajo cero). Todo para que a las 8:30 pueda tener una vida familiar.

Tras la familia está el Handicap de la Nutrición, no me refiero a comer sano o llevar una u otra dieta, puesto que eso lo puede hacer cualquiera con fuerza de voluntad. Nos referimos a la suplementación.
Esto es algo que no cualquiera puede hacer, ya que estaría limitado por otro Handicap de Rendimiento, el dinero. La suplementación es fundamental;  de tomarla a no tomarla hay una diferencia abismal, incluso aunque sea con productos de baja calidad, se nota si tomas algo. Pero aún entre los que se lo pueden permitir, hay un condicionante que no se considera Handicap de Rendimiento, sino profesionalidad, dedicación o fuerza de voluntad, así muchos pueden permitírselo y por dejadez no lo hacen o toman una semana y luego se olvidan, cuando lo correcto es seguir el ciclo completo.

Un ejemplo claro de lo que supone la suplementación, lo tenemos en los triatletas de los 90, era difícil ver a alguien que se suplementara, ni siquiera hierro, o unas simples vitaminas, esto hacía que fuera practicamente imposible estar bien por espacios grandes de tiempo. Me acuerdo una vez que llegue al sobre entreno, entrenaba mucho y sin tomar nada de nada,  esto me llevó a que me cansara solo el hecho de levantarme de la cama, fui al médico de la Federación de aquel entonces, y la solución que me dio fue tomar muchos filetes.
Esto hoy ha cambiado, la gente se suplementa y muchos lo hacen rigurosamente, eso se nota, no es lo mismo terminar de entrenar y tomar en el periodo que tienes que hacerlo tus aminoácidos, tu glutamina y otros recuperadores. O levantarte y tomar tu hierro con vitamina C, luego tus proteinas en el momento necesario, y en definitiva toda la farmacia que se debe tener en casa. A no tomar nada de nada y entrenar, aparte de trabajar, familia…. llega un momento en que tu cuerpo no lo asimile, entrenes cansado, no rindas, o incluso tengas que parar unos días mientras otros sigan entrenando.

Por último el Handicap del Dinero, este es tan fundamental como los demás. Si se quiere disfrutar a tope del triatlon como originariamente fue concebido, es decir un deporte de competición, es un deporte caro, muy caro.
Tener un material bueno se nota mucho, no es lo mismo subir un puerto con una bici de 10 kg a hacerlo con una de 7. No es lo mismo cambiar de zapatillas en su momento justo, que aguantar con unas hasta que amortigues con los pies. Ni nadar con un neopreno que se te empape o te limite la brazada, a con un tope de gama. Igual pasa con el textil, nadar con un mono tan desgastado que se te llene de agua, a con uno que te quede como un guante y deslice mas.
En cuanto a la nutrición ya lo hemos dicho…. Unas ruedas con una combinación que te gana un segundo por kilómetro al cabo de 180 km son tres minutos. También con el tema del fitting, sin decir marcas de empresas fiteadoras, expondré mi caso: salía a entrenar y a la hora y media más o menos tenía unos dolores de espalda que apenas podía seguir, me fiteé y los dolores han desaparecido, con lo que entreno más y sobre todo sin sufrimiento.
Igual sucede con las competiciones, una persona que compita en su justa medida tendrá el ritmo de competición en el cuerpo, algo que le falta a alguien que corre solo dos o tres carreras al año. Pero además dentro de las propias competiciones, no es lo mismo correr un pollo, a una carrera importante donde el nivel superior te hace dar más de ti mismo. Entrenando el dinero se nota en una simple piscina, no es lo mismo hacerlo en una llena de gente, a ir a un club privado y tener una calle para ti solo. Como estos ejemplos muchos más, que solo teniendo dienro podré conseguir.

En definitiva, por lo comentado en estos artículos el prototipo de triatleta, (genética a parte), que llegue a una competición preparado para rendir a su 100 %, sería persona soltera o con pareja triatleta, de entre 20 a 35 años, dedicado en exclusiva a entrenar, comer, descansar y dormir, que tuviera acceso a los mejores materiales, y las mejores competiciones, y carente de otras preocupaciones aparte de su rendimiento.
A partir de esos cánones de rendimiento máximo, tener cualquiera de los Handicaps de Rendimiento anteriormente citados suponen estar en la línea de salida en desigualdad de condiciones.
Sin embargo para quitarte de alguno de estos Handicaps tienes que elegir, y esa elección puede condicionarte en tu vida, pero es como todos los negocios, arriesgas o te quedas como estás.

También podría gustarte Más del autor